Cuando la persona camina por la Alameda Libertador Bernardo O”hhigins, siente agotamiento, calor, sueño y algo de impotencia al no poder avanzar. Momentos después el sol pasa por una rendija de dos centímetros ubicada en el techo del bus amarillo antiguo, antiguas por que pronto vendrán unos buses de otros colores más modernos. La luz del sol (luz aexerna tarataran, requiem for a dream) llega en plana cara de la persona y esto no le permite leer bien el libro de cuentos completos de Cortazar, edición clase media, Punto de Lectura.
A veces me conviene alejarme de la realidad poética o mágico-maravillosa y asumir la vida a través del filtro netamente estadístico, arrojando informaciones innecesarias pero entretenidas (un pueblo educado es un pueblo preparado).
jueves, abril 21, 2005
martes, abril 19, 2005
Hablar por hablar
De pronto me dan ganas de hablar, pero ganas de hablar por hablar, como aquella vez que me subí al podio del Liceo y comencé a hablar por hablar frente a todo el colegio y logre hacerme escuchar por una persona que me caía mal.
Cuando hablo por hablar me siento importante, la gente me mira y parece sentir admiración hacia mi, los hombres me palmotean la espalda, las mujeres me coquetean y los niños se ríen de mis palabras.
Cuando hablo por hablar no importa lo que diga, ya que nadie escucha verdaderamente lo que digo, ese es un hecho que me favorece ya que nunca se realmente lo que estoy diciendo y a fin de cuentas no me importa mucho saberlo.
Gracias a hablar por hablar he conseguido una buena vida, una mujer amada, tres hermosos hijos, una linda casa en la punta mas alta de un cerro, una profesión exitosa; ¿que mas se podría pedir?, tengo todo lo que he deseado y eso me llena de dicha, aunque lamentablemente hay ocasiones en que me cuesta quedarme dormido y pienso que nadie nunca me ha conocido, ni me llegara a conocer.
Cuando hablo por hablar me siento importante, la gente me mira y parece sentir admiración hacia mi, los hombres me palmotean la espalda, las mujeres me coquetean y los niños se ríen de mis palabras.
Cuando hablo por hablar no importa lo que diga, ya que nadie escucha verdaderamente lo que digo, ese es un hecho que me favorece ya que nunca se realmente lo que estoy diciendo y a fin de cuentas no me importa mucho saberlo.
Gracias a hablar por hablar he conseguido una buena vida, una mujer amada, tres hermosos hijos, una linda casa en la punta mas alta de un cerro, una profesión exitosa; ¿que mas se podría pedir?, tengo todo lo que he deseado y eso me llena de dicha, aunque lamentablemente hay ocasiones en que me cuesta quedarme dormido y pienso que nadie nunca me ha conocido, ni me llegara a conocer.
¿Como hacer un original de imprenta para una empresa multinacional?
Siente su humanidad en una silla ubicada cercana al clásico ángulo que poseen las habitaciones (no importa el material de la habitación, pero si es importante que este le provoque sentimientos de pena, angustia y vació). Luego debe comenzar a pensar en su felicidad, en la de millones de personas, y las debe comparar con la marca gráfica de la empresa en cuestión. Cuando estén cayendo sus primeras lágrimas habrá comenzado el proceso de trabajo de forma óptima.
Opinion personal con todo respeto
Somos las nuevas condiciones, la generación que creció en medio de los avances tecnológicos e hizo una relectura de las viejas y respetables costumbres y sentimientos del conjuro de nuestra humanidad
Somos la extraña mezcla que sólo puede resultar de una vida llena de medios caminos, música con cojones, familia con valores, un poco de miedo, amores frustrados, customers, llanto, masturbación y mujeres de ojos color negro que bailan en medio de la noche alegrando la triste y podrida existencia de un sueño que no tiene pies, no tiene cabeza, no tiene brazos, ni nada que pueda parecer conveniente al conveniente ambiente humano.
Somos lo que arrojo el mar, lo que queda cuando termina la programación de TVN y aparece la imagen estática de una mujer desenfocada, pero bella, por que lo confuso a veces es bello, por que después de cierta cantidad de años, alcohol y cigarrillos lo único que puede salvar algunas situaciones es un mujer sentada que mira los ojos del gato de la casa, y pregunta cosas como por que razón no puede comer solo y por que tenemos que animar con efusivos y fraternales gritos para que el naranjo animal le dé con todo al alimento Cat Chow para gatos de mediana edad.
Somos la verdad que no alcanzamos a mirar, por que a veces nos queremos mucho, y hacemos canciones, películas, escribimos textos y nos tratamos de reír de todo lo que nos rodea y unas cosas mas, pero todos sabemos que llegar a casa y estar sólo es una buena razón para ponerse a llorar, sin una gota de altanería.
Que la política no nos importa es basura comunicacional, que somos imbéciles viendo televisión, consumiendo tecnología, publicidad y cuanta mierda ponen delante de nuestro ojos, sin detenerse un segundo a pensar que es el objetivo de tipos que quieren ganar plata a costa de la plenitud de tipos sin plata, pero con mucho potencial, es una creencia generalizada.
El ser humano no es perfecto, mas bien todo lo contrario, no nos pidan resultados que no podemos entregar, en una sociedad llena de contradicciones, donde los asesinos son el producto y nosotros los productores.
Somos la extraña mezcla que sólo puede resultar de una vida llena de medios caminos, música con cojones, familia con valores, un poco de miedo, amores frustrados, customers, llanto, masturbación y mujeres de ojos color negro que bailan en medio de la noche alegrando la triste y podrida existencia de un sueño que no tiene pies, no tiene cabeza, no tiene brazos, ni nada que pueda parecer conveniente al conveniente ambiente humano.
Somos lo que arrojo el mar, lo que queda cuando termina la programación de TVN y aparece la imagen estática de una mujer desenfocada, pero bella, por que lo confuso a veces es bello, por que después de cierta cantidad de años, alcohol y cigarrillos lo único que puede salvar algunas situaciones es un mujer sentada que mira los ojos del gato de la casa, y pregunta cosas como por que razón no puede comer solo y por que tenemos que animar con efusivos y fraternales gritos para que el naranjo animal le dé con todo al alimento Cat Chow para gatos de mediana edad.
Somos la verdad que no alcanzamos a mirar, por que a veces nos queremos mucho, y hacemos canciones, películas, escribimos textos y nos tratamos de reír de todo lo que nos rodea y unas cosas mas, pero todos sabemos que llegar a casa y estar sólo es una buena razón para ponerse a llorar, sin una gota de altanería.
Que la política no nos importa es basura comunicacional, que somos imbéciles viendo televisión, consumiendo tecnología, publicidad y cuanta mierda ponen delante de nuestro ojos, sin detenerse un segundo a pensar que es el objetivo de tipos que quieren ganar plata a costa de la plenitud de tipos sin plata, pero con mucho potencial, es una creencia generalizada.
El ser humano no es perfecto, mas bien todo lo contrario, no nos pidan resultados que no podemos entregar, en una sociedad llena de contradicciones, donde los asesinos son el producto y nosotros los productores.
Rumbo a casa
Rumbo a casa, la micro avanza entre dos murallas de color verde, la derecha es del murallón externo del Regimiento 515 de Infantería del Ejército de Socorro Andino de Chile, y el de la izquierda es el de una remodelación de Avenida Los Polpaicos, que pronto será una carretera de alta velocidad, francamente preciosa.Rumbo a casa, me siento bien al mirar por las ventanas y pensar que mucha gente como yo esta volviendo a casa y añora hablar con alguien de sus proyectos futuros y recibir en respuesta un gesto de buena crianza como un palmetazo en la espalda en el caso de un hombre, o un beso apasionado en el caso de una mujer.Rumbo a casa, el día se comienza a acabar y en época de invierno a esa hora comienza a oscurecer. Además, comúnmente, se me produce un nudo en la garganta de sólo pensar que el tiempo no para y que la mujer sentada al frente tiene un rostro bello y una sonrisa triste.Rumbo a casa, se me olvidan algunas cosas, como la hora y el sueño, las instrucciones y mandatos rígidos que sólo sirven para confirmar que no estamos locos, que todo tiene mucho sentido, que no se vaya a salir de la fila por que usted sabe “el que fue a Melipilla , perdió su silla”.Rumbo a casa, pienso en mi familia, en la 357, y en la señorita Cristina, también en que todo esta muy cerrado en esta micro, que veinti ¿Cuántos?, veinticinco años, que la soledad desespera, que vamos llegando a Longitudinal con Hugo Bravo, esperando que pase algo, que la micro pare y el chofer se ponga a cantar, que las señoras de la primera fila saquen las empanadas y el vino tinto, que los celulares a coro entonen melodías que todos seguirán entusiastamente, que yo saque a bailar a la señorita Cristina que parece que ahora esta mas linda y esboza una sonrísa de alegría (si, de alegría, lo confirmo).
sábado, diciembre 13, 2003
La familia de Julio (inconclusa y mal escrita)
Julio siempre fue un tipo tranquilo, quitado de bulla diría su Tía Alberta cuando en el discurso de Año Nuevo se le trabo la lengua y no pudo seguir hablando debido a sus ataques de timidez. Durante su niñez disfrutaba observar la Avenida que quedaba frente a su casa, ver pasar la gente, retener las diferentes rutinas que realizaban y adivinar si las volverían a repetir. Los días que mas disfrutaba Julio eran los días de feria, ya que en aquellos, todos los personajes que comúnmente veía por separado se reunían en una suerte de carnaval, donde todos gritaban, perdían la compostura, se empujaban o se hacían la vida un poco mas difícil.
La casa donde pasó sus días de infancia y de juventud puede llegar a ser otro antecedente para entender la forma de ser de Julio, una casa antigua, humilde, con piezas altas, muebles de estilos indefinidos, la mayoría toscos, pero bastante cómodos a la hora de utilizarlos, tal como Julio los definiría años mas tarde al intentar vender la casa “son feos, pero muy blandos”. Julio dormía en el segundo piso, al lado de la pieza de sus abuelos, y frente al ventanal que da a la Avenida. En el pasillo del segundo piso existía una colección de discos de su abuelo, mezclados con algunos libros de cocina y viejas novelas trasnochadas, que en las noches de invierno solía sacar junto a los discos de tango y llorar junto a ellos alguna pena pasajera frente a la ventana de su cuarto, por que hay que reconocerlo, Julio era un tipo triste, no de aquellos que les gusta vanagloriarse de ser mártires y mostrar a cualquiera su alma sensible, Julio sufría, pero muy pocas personas lograban conocer esos sentimientos.
Su familia eran sus abuelos y Camille, su prima-hermana. Su abuelo Julio Herrera, fue toda su vida un hombre trabajador, que lucho por sacar adelante a su familia, mantener una casa donde se pudiera vivir bien y entregarle educación a sus hijos. Lamentablemente olvido que para formar una familia hace falta convivir y compartir con ella, esto por que el trabajo de sastre lo dejaba tan extenuado que pocas veces se le vio compartiendo o conversando con sus hijos o con su mujer, con quien la relación solo se mantenía en los márgenes de la alcoba. Si bien las relaciones fueron así de distantes con su familia, el viejo Julio descubriría en su único nieto, un gran amigo y compañero, el único que conocería en su vida.
Por otra parte su abuela Catalina Reyes, fue una mujer de casa, que toda su vida estuvo pendiente del cuidado de hijos y nietos, sin poner jamás el más mínimo reclamo o mala cara cuando llegaba la hora de ayudarlos. Si bien en los comienzos de la relación con su esposo se considero enamorada y feliz, con el paso de los años y el alejamiento incomprensible de Julio Abuelo, una melosa amargura se fue apoderando de sus días y de su semblante. A pesar de que Julio la conoció como su abuela triste, siempre le tuvo un cariño incuestionable, y de cierta forma llego a entender la razón de su melancólica forma de ser.
Camille llego a hospedarse una semana y termino viviendo treinta años en la antigua casa de Avenida Matta, era hija de Marcelo Herrera, el hijo mayor de Julio y Catalina y a su llegada tendría unos 14 años, dos años mas que Julio. Se venia a Santiago de vacaciones, pero Marcelo junto a Jimena, su esposa, sufrieron un fatal accidente automovilístico de regreso a Valdivia y como suele ocurrir con las desgracias que ocurren en los momentos menos esperados, la muerte de sus padres condiciono la vida de Camille. A partir del accidente los abuelos la adoptaron como una hija, más que una nieta, haciendo la diferencia con Julio, que a partir de entonces seria su único nieto.
La casa donde pasó sus días de infancia y de juventud puede llegar a ser otro antecedente para entender la forma de ser de Julio, una casa antigua, humilde, con piezas altas, muebles de estilos indefinidos, la mayoría toscos, pero bastante cómodos a la hora de utilizarlos, tal como Julio los definiría años mas tarde al intentar vender la casa “son feos, pero muy blandos”. Julio dormía en el segundo piso, al lado de la pieza de sus abuelos, y frente al ventanal que da a la Avenida. En el pasillo del segundo piso existía una colección de discos de su abuelo, mezclados con algunos libros de cocina y viejas novelas trasnochadas, que en las noches de invierno solía sacar junto a los discos de tango y llorar junto a ellos alguna pena pasajera frente a la ventana de su cuarto, por que hay que reconocerlo, Julio era un tipo triste, no de aquellos que les gusta vanagloriarse de ser mártires y mostrar a cualquiera su alma sensible, Julio sufría, pero muy pocas personas lograban conocer esos sentimientos.
Su familia eran sus abuelos y Camille, su prima-hermana. Su abuelo Julio Herrera, fue toda su vida un hombre trabajador, que lucho por sacar adelante a su familia, mantener una casa donde se pudiera vivir bien y entregarle educación a sus hijos. Lamentablemente olvido que para formar una familia hace falta convivir y compartir con ella, esto por que el trabajo de sastre lo dejaba tan extenuado que pocas veces se le vio compartiendo o conversando con sus hijos o con su mujer, con quien la relación solo se mantenía en los márgenes de la alcoba. Si bien las relaciones fueron así de distantes con su familia, el viejo Julio descubriría en su único nieto, un gran amigo y compañero, el único que conocería en su vida.
Por otra parte su abuela Catalina Reyes, fue una mujer de casa, que toda su vida estuvo pendiente del cuidado de hijos y nietos, sin poner jamás el más mínimo reclamo o mala cara cuando llegaba la hora de ayudarlos. Si bien en los comienzos de la relación con su esposo se considero enamorada y feliz, con el paso de los años y el alejamiento incomprensible de Julio Abuelo, una melosa amargura se fue apoderando de sus días y de su semblante. A pesar de que Julio la conoció como su abuela triste, siempre le tuvo un cariño incuestionable, y de cierta forma llego a entender la razón de su melancólica forma de ser.
Camille llego a hospedarse una semana y termino viviendo treinta años en la antigua casa de Avenida Matta, era hija de Marcelo Herrera, el hijo mayor de Julio y Catalina y a su llegada tendría unos 14 años, dos años mas que Julio. Se venia a Santiago de vacaciones, pero Marcelo junto a Jimena, su esposa, sufrieron un fatal accidente automovilístico de regreso a Valdivia y como suele ocurrir con las desgracias que ocurren en los momentos menos esperados, la muerte de sus padres condiciono la vida de Camille. A partir del accidente los abuelos la adoptaron como una hija, más que una nieta, haciendo la diferencia con Julio, que a partir de entonces seria su único nieto.
lunes, septiembre 08, 2003
Accidente cotidiano
Camino tres pasos. Abro la puerta negra. La humedad me agobia. Me siento en el suelo, me siento mal, Andrea me mira y se burla, aunque no logro escuchar lo que me esta diciendo sus gestos son elocuentes.
Sin darme cuenta quebré el vaso. Vidrios. Sangre en mis manos. Sangre mía. Sangre de ella. Otro error. Incertidumbre y torpeza se unen para favorecer situaciones descontroladas, pero yo no caigo en descontroles cotidianos, no sucede, ni lo bueno, ni lo malo, ¿me explico?
Todo sucedió por el vaso. Tal vez lo único. Pedazos rompen la piel. La piel mía. La piel de ella. La piel de ambos. Una realidad en la que ayer deje de creer.
Pasos. Corro. Descuelgo. Marco. Hablo. Me entienden. Ok. Mensaje entendido. Ambulancia. El tiempo comienza a tomar forma, se hace corpóreo, espeso. Nunca he sabido que hacer, menos en una situación particular, menos en esta situación.
Andrea. Dime algo. Pulso. Esta viva. ¿Yo estoy vivo?. La sangre brota. Los paños llenos.
Las manos llenas. Podría haber sido un final mas frío, menos emotivo. Estas cosas ya no deberían importar. El problema es el amor.
Olor a hospital. Nubes de color. Sueño. Golpes en la puerta. Vidrios rotos otra vez (ventana). El circulo comienza a cerrarse. Andrea. ¿Estas?. ¿Estoy?.
Sin darme cuenta quebré el vaso. Vidrios. Sangre en mis manos. Sangre mía. Sangre de ella. Otro error. Incertidumbre y torpeza se unen para favorecer situaciones descontroladas, pero yo no caigo en descontroles cotidianos, no sucede, ni lo bueno, ni lo malo, ¿me explico?
Todo sucedió por el vaso. Tal vez lo único. Pedazos rompen la piel. La piel mía. La piel de ella. La piel de ambos. Una realidad en la que ayer deje de creer.
Pasos. Corro. Descuelgo. Marco. Hablo. Me entienden. Ok. Mensaje entendido. Ambulancia. El tiempo comienza a tomar forma, se hace corpóreo, espeso. Nunca he sabido que hacer, menos en una situación particular, menos en esta situación.
Andrea. Dime algo. Pulso. Esta viva. ¿Yo estoy vivo?. La sangre brota. Los paños llenos.
Las manos llenas. Podría haber sido un final mas frío, menos emotivo. Estas cosas ya no deberían importar. El problema es el amor.
Olor a hospital. Nubes de color. Sueño. Golpes en la puerta. Vidrios rotos otra vez (ventana). El circulo comienza a cerrarse. Andrea. ¿Estas?. ¿Estoy?.
miércoles, agosto 06, 2003
Fiebre
Estado lánguido y somnoliento que me lleva a pensar en mi vida –mi madre grita, mi hermano grita, mi padre grita, yo tambien, bueno siempre sucede, es un forma de catarsis que nos ayuda a estar cada día mas vivos-.
La luz azul calurosa, 38 grados, en mi casa, en mi pieza, en mi cerebro, la luz celeste indica que estoy mas lucido que de costumbre, pienso en mi vida, se autodefine como una vida afiebrada, somnolienta, pero con ganas de levantarse, pero no siempre, pero ¿como entonces?, pero yo no se, pero espérate un poco, pero, pero, pero,...
Lograr logros, trabajar trabajos, amar amores, coherencia coherente, belleza bella, brutalidad brutal, la meta debe ser a corto plazo, y perfecta, sin errores de producción, una mujer amada, escribe un libro, pinta un cuadro, hace una película, quiebra el lógico camino de siempre, o el que siempre has creído creer. Sigues diseñando las formas lógicas, llamativas, lingüísticas que te llenan el alma o el bolsillo, se hace lo que se puede, después de todo son días difíciles, no tanto como otros días pero difíciles igual.
Me tome la fiebre otra vez, 38 grados todavía y vuelvo a ser feliz ocasionalmente por que para siempre es imposible, la luz azul viene y va, me evoca la niñezepoca de paz, de mas paz que hoy, hoy no tengo paz, tengo fiebre que no paz, pero en ocasiones parece serlo, la fiebre y la luz azul me acompañan hasta dormir, me despido, adios fiebre, una vez al año viene la fiebre, ¿enfermedad?, en fin, paz es fiebre, pero fiebre no es paz
La luz azul calurosa, 38 grados, en mi casa, en mi pieza, en mi cerebro, la luz celeste indica que estoy mas lucido que de costumbre, pienso en mi vida, se autodefine como una vida afiebrada, somnolienta, pero con ganas de levantarse, pero no siempre, pero ¿como entonces?, pero yo no se, pero espérate un poco, pero, pero, pero,...
Lograr logros, trabajar trabajos, amar amores, coherencia coherente, belleza bella, brutalidad brutal, la meta debe ser a corto plazo, y perfecta, sin errores de producción, una mujer amada, escribe un libro, pinta un cuadro, hace una película, quiebra el lógico camino de siempre, o el que siempre has creído creer. Sigues diseñando las formas lógicas, llamativas, lingüísticas que te llenan el alma o el bolsillo, se hace lo que se puede, después de todo son días difíciles, no tanto como otros días pero difíciles igual.
Me tome la fiebre otra vez, 38 grados todavía y vuelvo a ser feliz ocasionalmente por que para siempre es imposible, la luz azul viene y va, me evoca la niñezepoca de paz, de mas paz que hoy, hoy no tengo paz, tengo fiebre que no paz, pero en ocasiones parece serlo, la fiebre y la luz azul me acompañan hasta dormir, me despido, adios fiebre, una vez al año viene la fiebre, ¿enfermedad?, en fin, paz es fiebre, pero fiebre no es paz
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