lunes, abril 19, 2010

*Chile por Bolaño en 2666

El verbo distinguir. La palabra distinguido. Ah, ah, ah, ah, resuella Amalfitano mientras se ahoga como si tuviera un repentino ataque de asma. Ah, Chile.


Aunque, por supuesto, cabía ver otras escenas o cabía ver ese cuadro desgraciado desde otras perspectivas. Y así como el libro empezaba con un recto a la mandíbula (el Yekmonchi llamado Chile, geográfica y políticamente era igual al Estado griego), el lector activo preconizado por Cortázar podía empezar la lectura con una patada en los testículos del autor y ver de inmediato en éste a un hombre de paja, un factótum al servicio de algún coronel de Inteligencia, o tal vez de algún general con ínfulas de intelectual, lo que tampoco, tratándose de Chile, era muy raro, más bien lo raro hubiera sido lo contrario, en Chile los militares se comportaban como escritores y los escritores, para no ser menos, se comportaban como escritores y como militares, y los diplomáticos se comportaban como querubines cretinos, y los médicos y abogados se comportaban como ladrones, y así hubiera podido seguir hasta la náusea, inasequible al desaliento. Pero si retomaba el hilo aparecía como posible que Kilapán tal vez no hubiera escrito ese libro. Y si Kilapán no escribió el libro, también era posible que Kilapán no existiera, es decir que no hubiera ningún Presidente de la Confederación Indígena de Chile, entre otras razones porque tal vez nunca existió esa Academia de la Lengua Araucana. Todo falso. Todo inexistente. Kilapán, bajo ese prisma, pensó Amalfitano moviendo la cabeza al compás (ligerísimo) con que se movía el libro de Dieste al otro lado de la ventana, bien podía ser un nom de plume de Pinochet o de sus fructuosas madrugadas, cuando se levantaba a las seis de la mañana o a las cinco y media y tras ducharse y hacer un poco de ejercicio se encerraba en su biblioteca a repasar las injurias internacionales, a meditar en la mala fama de que gozaba Chile en el extranjero. Pero no había que hacerse excesivas ilusiones. La prosa de Kilapán , sin duda, podía ser la de Pinochet. Pero también podía ser la de Aylwin o la de Lagos. La prosa de Kilapán podía ser la de Frei (lo que ya era mucho decir) o la de cualquier neofascista de la derecha. En la prosa de Lonko Kilapán no sólo cabían todos los estilos de Chile sino también todas las tendencias políticas, desde los conservadores hasta los comunistas, desde los nuevos liberales hasta los viejos sobrevivientes del MIR. Kilapán era el lujo del castellano hablado y escrito en Chile, en sus fraseos aparecía no sólo la nariz apergaminada del abate Molina, sino las carnicerías de Patricio Lynch, los interminables naufragios de la Esmeralda, el desierto de Atacama y las vacas pastando, las becas Guggenheim, los políticos socialistas alabando la política económica de la dictadura militar, las esquinas donde se vendían sopaipillas fritas, el mote con huesillos, el fantasma del muro de Berlín que ondeaba en las inmóviles banderas rojas, los maltratos familiares, las putas de buen corazón, las casas baratas, lo que en Chile llamaban resentimiento y que Amalfitano llamaba locura.


(*)De "La parte de Amalfitano", 2666, Roberto Bolaño.

jueves, marzo 18, 2010

Paseo

Salió de la casa quebrando vidrios, le gritaba insultos al viento con una rabia que no te podrías imaginar de donde venía.


Escribía mientras caminaba y yo no lo entendía, pataleaba en las baldosas y tu te reías.


Sentía que nada funcionaba, que todo se rompía, pero como que de cierta forma él construía.


Las paredes de la casa se caían y poco le importaba.


Se rompía la cabeza tratando escribir frases cursis para que no le hicieran caso y generalmente lo lograba.


Prendía la tele, veía las notas, escuchaba casi llorando a los periodistas y a los funcionarios que como que se reían y, lamentablemente, le importaba.


Tanto le importaba que en la noche soñaba con las frases de los periodistas, las veía escritas en Futura Extra Bold, pero luego se transformaban en imágenes tridimensionales, unos especies de bloques de mierda que se caían sobre él. Se despertaba e intentaba encontrar explicaciones, contenciones, lazos inexistentes que se perdían en la blogosfera.


Se despertaba algunas horas antes del amanecer y miraba los techos vacíos de las casas vecinas, se cansaba de pensar, de tratar de cambiarlo todo, de adaptarse a todo, de no cambiar nada y aceptarlo todo. De tanto pensar en si mismo afuera se ponía a llover y en invierno tenía que ponerse el abrigo y tomar el paraguas para botarlo en medio de la calle cuando comenzara el temporal, el terremoto que le movía el piso a las certezas.


Volvió a la casa levantando polvo, sacando el barro de sus zapatos, mirando hacía adentro, imaginando que no todo tenía un proceso, que lo mas seguro era cruzar el miedo e incluso quedarse un tiempo en él, dormirse y seguir caminando, pero no como si nada hubiera pasado, como haciéndose el huevón.

lunes, enero 04, 2010

Inutil

El pésimo interpretador de si mismo se gastaba horas en interpretar su sensación. No debería haber sido mayor problema, pero el gesto de las manos en el pelo tenía tres interpretaciones posibles; dos de las cuáles eran ridículas y una mas comprensible que las anteriores, pero no tenía tiempo para reflexiones de ese tipo, debía salir rápido y olvidarlo todo para seguir avanzando quien sabe hacía adonde.

martes, diciembre 29, 2009

Los tamaños de las vidas (o cree poder hacerlo)

Las vidas tienen un tamaño que no es posible de determinar en una primera instancia, pero sí se puede hacer siguiendo algunos consejos. En primer lugar usted debe juntar monedas de uno ó cinco pesos, de preferencia mas unos 4.450 monedas de un peso y 890 monedas de cinco pesos (el valor equivalente a una promoción de pisco ó ron con una Coca-Cola), echarlas en una bolsa, cerrar los ojos, abrir la puerta de salida y correr hasta golpearse la cabeza con el afiche de Malta Morenita donde aparece una famosa modelo ex-esposa de un casi ex -futbolista que algún día tuvo un futuro promisorio según Milton Millas.

En ese punto usted abre los ojos, mira al vendedor y grita lo siguiente: "¡¡Necesito emborracharme!!, ¡¡Necesito saber cuál es el maldito tamaño de mi maldita vida!!", luego tira las monedas sobre el mesón y de forma mas calma añade lo siguiente: "páguese, por favor".

El vendedor, hombre conocedor de algunos misterios de la vida, sabrá interpretar sus palabras y entregarle un camino para su respuesta que probablemente sea la sencilla promoción alcohólica que finalmente no será ninguna respuesta, sino todo lo contrario, frente a eso inventara respuestas o soluciones, o millones de palabras que n0 le servirán para nada, por que usted y sólo usted puede determinar el tamaño de su vida, de su (probablemente) medianisima vida, con la que se debería sentir conforme, o buscar sentirse conforme o feliz o todo lo contrario o a veces hecho mierda, o a veces como pleno, como solo, como lleno, como sea lo que sea que entienda, o crea que entienda, crea poder entender algo que no se debería poder entender, creer poder entender.

lunes, octubre 12, 2009

membrillo_23

El membrillo traumatizado tenia ganas de protestar , ganas de resaltar penurias treintañeras y diferenciar las clásicas boludeces innombrables y decadentes.
(¡¡....por que el gran barón me trajo los recuerdos de un gran amor ay morena....!!)

Haciéndose entender a punta de balazos , de raciocinios lentos, de incoherencias nocturnas, de silencios esperados. Agarrando las pestañas, las pezuñas se formo en silencio. Escuchó entre tiempos, comprendió entre cosas, esperó cansado, esperó mas lento, se sentó aburrido, pareció aburrido, escuchó las voces, se calló. Se cayó.


viernes, octubre 09, 2009

El hueón

Prendió la tele. Se quemo. Paro de comentar frases perfectas bien pronunciadas. Dejo de ordenar las calcetas y de clasificar a sus vecinos bajo los clásicos parámetros que le enseño su padre entre los siete y diecinueve años. Escupió cerveza alemana clásica y trago litros de Báltica. Una tarde de invierno se leyó un libro de noventa páginas sin mayor apuro tirado en una plaza. Se bajo de la micro diecisiete cuadras antes por que sí, por que se canso, por que la mina colorina, por que si. Votó por el candidato que no le conviene, votó por el que parece mas humano. Mando a la cresta a su jefe, el hueón se relajo, al fin el hueón se dejo de huevadas y tomo algo así como el control de su vida.

sábado, octubre 03, 2009

Vaivén satánico…era lo que sentía y después escribía, a veces lo que repetía cuando bajaba de los buses.

Los cigarros quedaban mojados después de tanto hablar, de tanto pensar, de tanto caminar y por lo que se entendía era un proceso natural, una sencilla explicación para tanto tiempo, para el silencio.

Vaivén botánico… era lo que me creía, lo que pretendía creer para seguir… vaivén por que subía y después descendía.

Las plantas las mearon treinta y cuatro pendejos de un liceo público y al parecer las mataron o en el mejor de los casos las trasformaron, como algunas calles de Santiago que ya estaban transformadas hace un tiempo.

Vaivén católico… se manifestaba a eso de las doce en algunas plazas llenas de alergias y chocopandas primaverales, pelotas de plástico que se caían a las casas de algunos vecinos de otros tiempos, con el tiempo una querida vecindad que no devolvía las pelotas, que a veces las reventaba y generalmente hacía llorar a los dueños de las pelotas.

Vaivén alcohólico… llegaba solo, bailando, jugando a ser una morena, una brasileña endiablada, que te movía el culo en la cara, que culo que te movía esa morena.

Por su gran culpa en la mañana siempre tenía algo así como una caña, tenía algo así como con la caña, un vacío inaguantable que te hacía saltar de la cama y caminar por las ferias o parques públicos llenos de personas comedoras compulsivas de helado y bebidas gaseosas, muy parecidas a ti en décadas anteriores.

martes, marzo 17, 2009

Pio Nono


Se sintio sóla en medio de tanto grito, frio y cerveza.

Sentada esperaba a una amiga en Pio Nono,
de esas amigas que nunca llegan y que cuando llegan,
mejor que no lleguén.

Esa tarde-noche se sentía linda,
o se había sentido linda hasta que llego un tipo,
de esos tipos que amigas como la amiga que nunca llegá
como que admiran.

Se sintio mas sola mientras miraba a los flaites de Pio Nono,
a los flaites, los no tan flaites, los no flaites, los medio cuicos y de frenton no los cuicos,
por que los cuicos no van a Pio Nono.

Confirmo su soledad al probar un vaso de cerveza en mayo,
se le helaron los labios,
la lengua,
los dientes,
las manos,
las palabras,
las palabras que aunque pudiera, no diría por que definitivamente su amiga no llegaría.

viernes, enero 30, 2009

Algo anda mal

"Las unidades de mayor poder son aquellas que constituyen fuentes de incertidumbre para los demás. La manipulación de la incertidumbre es lo que está en juego en la lucha por el poder"
Z. Bauman

"Señores pasajeros, pedimos disculpas por los incoherentes mensajes que se han emitido por los parlantes de los carros en Estación Las Rejas, el problema es que este tren presenta serios inconvenientes"
Conductor de metro por altoparlante un día a las 9:30 de la mañana.

La sensación de malestar provenía del estomago, pero englobaba una múltiple cantidad de factores; deudas, frío o calor, calentamiento global, proyecciones laborales, proyecciones amorosas (o el amor en los tiempos del mercado  o bueno amores de mercado).

domingo, diciembre 28, 2008

Santiago

Le perdió el miedo a todo menos a él mismo. Rozaba las calles en algunas tardes y asi logró conocer la verdad de Santiago Centro. 

Tuvo semanas pésimas, donde nunca parecía una buena idea tratar de levantarse. Cuando llegó a su casa colgo los botines, guardo la guitarra y recuerdo de golpe; 
- ¡Así que queris cambiar el mundo conchetumadre!, esperate un ratito, oye Gonzales este gueón cree que va a cambiar el mundo, aplícale pa que aprenda.

El silencio siguio al recuerdo una infinita cantidad de veces, y en ocasiones un vino o un cigarro, por supuesto, de mala calidad. 

Vociferar no era la unica forma de establecer verdades, pero si una bastante eficaz y por esos días los únicos con derecho a imponer verdades (muy relativas) eran ellos, los intocables, inalterables, que suponían que el provocar miedo era un especie de valor (una contradicción bastante fundamental) y no lograban entender que la vida funciona de forma completamente opuesta.

Suponian que hablando ellos, harian desaparecer otros puntos de vista, pero nuevamente se equivocaron.

Años despues volvía a caminar en las tardes del casco histórico y sentía en el aire cierta decadencia, a la vez que una profunda honestidad. Eso entendía como el Chile del 2010; una mezcla de sombras, de cafes con piernas, de churrascos, lanzazos, maquinas tragamonedas, silencios y días nublados, por que Santiago es escencialmente una ciudad nublada, aunque a veces parezca que sale el sol.

sábado, septiembre 20, 2008

Ese vino

"Sacate ese novi del hoci", balbuceaba sentado en una de las mesas de la casa. A esa altura ninguno de los presentes recordaba las canciones que hablaban de la muerte, de la mierda, de la tremenda soledad que se sentaba en la barra. Y se volvía a sentar en una barra sucia, llena de colillas de vasos medios llenos, medios vacíos o medios vicios.

En la televisión Carcuro no paraba de hablar futbol ingles como si el mundo dependiera de ello, a lo que Gonzales respondía mirando su vaso medio vacio o medio lleno, dependiendo de la hora del día y luego se reía de lo ridículo que era tratar de hace incapie en cualquier sensación de alegría, mientras en la pista de baile, cinco o diez parejas se movían al ritmo de extrañas melodias que se entendían.

Cambiaron la televisión para ver cualquier pésima teleserie venezolana o mexicana, y las meseras pasaban de un lado a otro, cuando Gonzales golpeo la mesa, cuando el dueño del bar se paro de su mesa, cuando Gonzales trato de cambiar su suerte esa noche, pero le calleron tres tipos encima, cuando volvio a comprobar que eso de los designios era cierto, cuando camino siete cuadras con la cara rota, con los zapatos mojados, con la camisa manchada por su sangre, cuando otra vez sintio que las esperanzas no dependian de él, cuando todo se cruzo en un punto; sus ideas políticas, las canciones, los (des)amores, la familia, las muertes, los vinos, los cigarros, los miedos, los odios, la tremenda soledad que se sentia despues de comprobar una vez mas que "ese novi del hoci no sale tan facilmente". 

jueves, agosto 14, 2008

Escrito Homónimo

"Deudas" de Barrio Estación de Los Bunkers.

"Esa si que es toda una mujer", pensaba mientras miraba los carteles desgastados en el muro. Llevaba días recorriendo la ciudad, buscando entre los restos de comida, entre los restos de personas, algo que valiera la pena o algo que lo conmoviera.

La nube negra de Santiago distorsionaba las caras, las puertas, las portadas y frente a eso las respuestas eran tambien distorsionadas. Con los años se había llenado de espacios vacios entre cada evento importante, y esos  había aprendido a llenarlos con caminatas interminables sin destino, caminatas al azar que terminaban donde sentia que debian terminar, donde hubiera algo que lo conmoviera.

Cuando se despertaba, sentía el peso de ese infinito número de espacios vacios mal aprovechados, acumulados durante múltiples jornadas llenas de smog.

miércoles, mayo 28, 2008

Preguntas, tabúes y convicciones (*)

Mientras pasan los días, el tema de la detención de Elena Varela se vuelve más complejo y simultáneamente también se hacen más claros los diversos matices que ofrece al análisis. Hay tres preguntas que me hago, y supongo, deben ser las preguntas que se hacen más miembros de la comunidad audiovisual en este momento.

La primera pregunta es: ¿Es Elena Varela culpable o inocente de lo que se le acusa?

La segunda pregunta es: ¿Es relevante su culpabilidad o inocencia respecto al documental que realiza?

La tercera pregunta es: ¿Qué clase de apoyo debe uno darle en su calidad de miembro de la comunidad audiovisual en Chile (en mi caso, guionista, pero en el caso de otros, directores, documentalistas, actores, etc)?

La primera pregunta es fácil de responder. ¿Es Elena Varela culpable o inocente de lo que se le acusa? No lo sé. Creo que pocos, quizás excepto sus más cercanos, lo sepan. Está acusada, y de momento, será inocente hasta que se demuestre lo contrario. Por lo tanto, hasta el momento, Elena Varela es inocente.

Ahora, hay que ser honestos con esta pregunta, que siento que en estos momentos tiene mucho de tabú. Cuando fue detenida, Elena Varela no tenía demasiados “vínculos” (red social, amistades, negocios, etc) con la comunidad audiovisual. Por tratarse “Newen Mapu Che” de su primer largometraje documental, tampoco era muy conocida por sus trabajos anteriores. Eso explica cierta demora en un apoyo enfático y vehemente de parte de esta comunidad a su caso. Ese desconocimiento de su persona, sumado a la dureza de los cargos formulados por la Fiscalía (”autora intelectual” de dos asaltos, en uno de los cuales fallecieron personas, además de “asociación ilicita terrorista”), puedo dar fe que pocos en el medio audiovisual se atrevieron a clamar a los cuatro vientos su inocencia. Es verdad: hubo prudencia. Quizás demasiada. Pero una muy desagradable, esa que mientras se practica produce una sensación terrible. No es llegar y “poner las manos al fuego” por alguien que no se conoce, lo que me parece una sensación legítima ante el desconocimiento del caso, que tiene aristas muy particulares. Tampoco es recomendable el silencio y el eufemismo.

Pero han pasado cosas en estos días que probablemente den vuelta esa sensación primera.

Hoy conversábamos con Cristián Jiménez, que estaba presente en la conferencia de prensa de la que hablaré más adelante, y él me decía que si el detenido hubiera sido -por ejemplo- Dauno Tótoro, director de “El despojo”, otro documental sobre la lucha del pueblo mapuche, la reacción de gremio habría sido más inmediata e irrestricta. Los directores, guionistas, documentalistas rápidamente estarían pidiendo su liberación con protestas en la puerta de La Moneda, con cartas airadas y búsqueda de apoyo internacional ante este atropello. Porque a Dauno lo conocemos.

Es verdad. Con Elena Varela no ha pasado eso.

Pero debería empezar a pasar.

Porque, antes que todo, su supuesta “culpabilidad” en lo que se le imputa no tiene ninguna relevancia respecto a la obtención de los fondos del año pasado (ya lo dije en un post anterior). Y, si acaso las rendiciones presentadas están en buena ley, tampoco deberían ser relevantes al momento de seguir entregándole la plata que ya obtuvo (algo a lo que habrá que estar atentos, porque veo que será difícil que eso ocurra si el tema sigue tan candente en lo político).

Pero más impotante, como alguien decía hoy, es que aunque Elena Varela fuera encontrada culpable, y fuera condenada a la cárcel, no se le podrían negar los fondos para la realización de su documental. Perfectamente podría seguir haciéndolo desde la privación de libertad, porque un artista no es menos artista por estar en la cárcel, y si Elena Varela demuestra que los fondos del Estado fueron para realizar el documental y no para otra cosa, está en su derecho legal de seguir recibiéndolos incluso aunque fuera procesada y condenada.

¿Acaso no fue Cervantes el que hizo un libro en la cárcel? (A ver si Francisco Vidal le pide los papeles de antecedentes a todos los escritores que tiene en su biblioteca…)

Por lo tanto, ante la segunda pregunta, ¿es relevante su culpabilidad e inocencia respecto al documental que realiza?, la respuesta más lógica es no. Aunque fuera culpable, y termina su película, no sería menos documentalista.

Pero es la tercera pregunta la que vale finalmente la pena contestar, ¿no?

¿Qué clase de apoyo debe uno darle a Elena Varela en su calidad de miembro de la comunidad audiovisual en Chile?

Yo tengo una respuesta. Es la mía, y me gustaría que fuera la de más personas en la comunidad audiovisual. Porque he llegado a la convicción de que Elena Varela debe ser liberada del presidio en el que se encuentra, y que todos en el sector audiovisual deberíamos apoyar esa causa.

No me ha sido fácil llegar a esta convicción. Como decía, no conozco personalmente a Elena Varela y no puedo dar fe directa de quién sea ella como persona, y si efectivamente no estuvo implicada en nada de lo que se le acusa.

Pero no he dejado de pensar en su caso. Y bien podría estar esperando juicio y siendo investigada desde su casa.

Son varias, demasiadas las razones por las que Elena Varela debería estar libre.

La primera, quizás la más evidente, es que está siendo juzgada por un régimen particularmente estricto, casi medieval: la jueza Andrea Urbina determinó que Elena Varela debe pasar en prisión preventiva ¡por seis meses! que es el tiempo determinado por la Fiscalía para realizar la investigación.

¡Seis meses en una cárcel de Rancagua mientras te investigan!

Y sin embargo, la llamada “autoría intelectual” o la imputación de “inductor” en esta clase de asaltos es algo muy difícil de probar en la legislación internacional, en especial en los casos de agrupaciones armadas o “terroristas”. Esto escribe un jurista español en su blog:

El terrorismo del siglo XXI no precisa de autores intelectuales, de personas que den la orden, porque son los autores materiales quiénes gozan de la capacidad y autonomía para planear y realizar los criminales atentados, ya que ellos se financian también autónomamente. […]

Las organizaciones terroristas del siglo XXI realmente no son organizaciones, sino que son redes, en la que las conexiones son dispersas y en las que cada componente se encuentra en un rango equivalente, pudiendo actuar autónomamente, sin necesidad de órdenes o comunicaciones, y en las que la supresión de una de sus unidades sólo permite que caiga esa unidad, ya que cada componente de la red existe, se financia y actúa independientemente del resto de la red, con la que mantiene relaciones líquidas, llegando a desconocer la existencia de buena parte de la red a la que pertenece.

Es decir, pueden pasar seis meses de cárcel para Elena Varela tras los cuales la investigación no sea concluyente respecto a su “autoría intelectual”.

Pero por si fuera poco hay además otro punto, quizás el más interesante: la detención e incautación de materiales de Elena Varela es el tercer caso de detención que ocurre con documentalistas en los últimos dos meses. El tercero. Los otros dos ocurrieron en marzo y hace un par de semanas. A saber:

* Dos periodistas franceses, Christopher Cyril Harrison y Joffrey Paul Rossj, fueron detenidos el 17 de marzo pasado en Collipulli, mientras acompañaban a un werkén con una cámara para un trabajo documental que estaban haciendo. ¿Su delito? Haber filmado un incendio la noche anterior, ocurrido en un predio cercano. Los tuvieron detenidos por 10 horas en una comisaría de Angol. Por cierto, la policía requisó los equipos de filmación, así como las cintas que contenían el trabajo realizado hasta ese momento. “Fuimos tratados como unos delincuentes, […] me acusaron de provocar un incendio, lo que es falso. Nos acusaron de provocar el fuego y de ser miembros de la ETA de España, lo que negamos tajantemente”, dijo Cyril al diario La Prensa Austral. Más detalles acá. Aunque un intento de expulsión de los extranjeros, el consul francés evitó que eso ocurriera, pero quizás fue para peor: dos días después de que se decretara que los franceses podían seguir haciendo documental, ellos y el mismo werkén fueron agredidos por un grupo de doce personas que los interceptó en la calle. Hubo fracturas nasales, armas cortopunzantes, paliza.

Algo similar ocurrió el sábado 3 de mayo con Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, dos documentalistas italianos, en momentos en que hacían un registro audiovisual de una movilización mapuche en un predio de Forestal Mininco, reivindicado hace casi dos décadas por la Comunidad Chupilko, asentada en el sector. Los italianos se encontraban entrevistando a un lonko de esa comunidad al momento de la detención. “Nos han tratado como los peores terroristas del mundo, nos aprehendieron como en una película americana, con la cara en el suelo y con las esposas bien apretadas, no sabíamos lo que estaba pasando”, señaló Gabriele Giuseppe. Aunque fueron puestos en libertad luego de la detención, la versión original de Carabineros los acusó de querer “robarse la madera en el predio de Mininco”. ¡Viajaron miles de kilómetros desde Roma para robar madera! Más insólita fue la reacción de la Intendenta de la región de la Araucanía, Gloria Barrientos, que decretó la expulsión de los italianos del territorio.

Y empieza a verse curioso cómo los tres casos comparten tantos elementos: documentalistas que se encuentran grabando a dirigentes mapuches, que son violentamente reprimidos por la policía, que se les requisan sus materiales de grabación, y luego son acusados de “algo” para que no puedan seguir haciendo su trabajo.

Algo pasa en el territorio mapuche. Ir a grabar lo que allí ocurre se vuelve inmediatamente sospechoso para la policía.

Y hay que ser demasiado ingenuo como para pensar que lo de Elena Varela no se encuentre en la misma tendencia represiva.

Entonces… todo empieza a verse más raro. Yo no soy muy dado a las conspiraciones pero -si me preguntan- claramente alguien quiere ocultar algo allá en territorio mapuche. Y tiene la fuerza para hacerlo.

Pero, claro, nos les va a servir de mucho: es precisamente a lugares como esos a los que les gusta ir a los documentalistas.

Así que dudo que las detenciones se acaben ahora.

****

Bueno, ha sido este un post largo, y eso que todavía no cuento lo que pasó hoy día.

Esta mañana fue la conferencia de prensa convocada por Plataforma Audiovisual para dar a conocer a los medios de comunicación la posición de la comunidad del medio audiovisual respecto a la detención de Elena Varela. Qué quieren que les diga: había pocos medios (solo logré distinguir a LUN y la radio ADN, pero puede que haya habido más, ya veremos) acompañados de una saludable cantidad de directores y figuras del cine chileno. Fue emocionante ver cómo estaban ahí Pedro Chaskel, Andrés Wood, Silvio Caiozzi, Andrés Racz, Pablo Perelman, Alicia Scherson, Cristián Jimenez, el guionista Julio Rojas, y claro, documentalistas como Sebastián Moreno, Rodrigo Moreno, Paola Castillo, Carmen Luz Parot, Tiziana Panizza, que son quienes recuerdo ahora (había más, pero no me juzguen por no poner la lista completa). Es decir, había gente en la sede de SINTECI, el Sindicato de Técnicos Cinematográficos y Audiovisual que está ubicado en el barrio Bellavista.

En el escenario, compartieron mesa Ignacio Agüero, Francisco Gedda, Viviana Erpel y Martín Rodríguez. Fueron leídas declaraciones y todos dieron a entender cómo la detención de Elena Varela era una pésima señal para el movimiento documental, la comunidad audiovisual y para el país. Pueden ver lo ocurrido en estos dos videos que subí a YouTube.

Lo más curioso de lo ocurrido esta mañana estuvo en una carta enviada por la ministra Paulina Urrutia, en la que mete a laCineteca Nacional en medio del embrollo, para asegurar que los materiales grabados por Elena Varela sean copiados y por tanto, resguardados. Esto dice la carta:

Hemos puesto a disposición de la Fiscalía a la Cineteca Nacional y sus profesionales para realizar los debidos respaldos del material incautado, con la finalidad de evitar daños y cualquier riesgo de pérdida.

Los presentes, como Francisco Gedda, manifestaron que en rigor lo que debió pedirse fue la devolución íntegra de esas grabaciones más que una copia, porque no deberían ser ocupados como medios de prueba ni material de inteligencia… pero en fin. Al rato apareció también Ignacio Aliaga, director de la Cineteca Nacional, a contar que el lunes era muy probable que tuvieran que ir hasta la cárcel de Rancagua a copiar los materiales.

Esa es la situación de este minuto. Elena Varela sigue en la cárcel, pero ya parece haber más claridad respecto a la necesidad de defender su caso.

Una defensa que va a más allá de defender un fondo o a un gremio. Una defensa que cada vez se parece más a defender una convicción.

(*) Información extraida de http://www.analizame.cl/blog/?p=1024 por Gonzalo Maza

Personalmente, considero que es un tema en el que hay que poner atención, ¿qué es lo que no se puede filmar en el territorio mapuche?.

domingo, mayo 25, 2008

Generalidades

En mi pieza tenía algunos discos de algunos grupos, algunas películas viejas y alguna que otra partitura. 
En los cajones tenía algunos libros de algunos escritores entretenidos.
Por otra parte estaban algunas cartas de algunas mujeres que conocí en algún lugar.
El leer algunas de esas cartas escuchando algunos de esos discos, podía llegar a producir algún sentimiento parecido al que sugieren algunas telenovelas, de esas que transmiten de lunes a viernes a las 19:45 antes del noticiero central.

domingo, abril 13, 2008

De plástico

"¿Sabes qué es lo que no entiendo?, no entiendo por qué cada persona....es tan mala con el prójimo tan a menudo. No tiene sentido. Críticas. Control. Todo el espectro".

Christopher Johnson McCandless (Alexander Supertramp en Into the wild(*) , Sean Penn, 2007).

Encontre un corazon de plástico botado en el baño de la casa de una antigua amiga a eso de las tres de la mañana. Cuando lo encontre me quede callado y me acorde de alguna respuesta inteligente de algún amigo inteligente.

Un corazón de plástico botado en el suelo de el baño estaba mojado, mientras algunos amigos tomaban ron con cocacola y yo no me preparaba de buena forma para la siguiente semana, menos me preparaba para las semanas continuas.

Algunas personas no comprendían las palabras entre líneas que aportaban poco o nada a esa casa llena de platos azules, cuadros de paisajes campestres solitarios, casettes acumulados en múltiples torres empolvadas.

El que habla más fuerte gana, el que te caga con plata gana, el que te come la comida, el que se rie despacio, pienso mientras veo un corazón de plástico botado en el suelo.

*http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/966177.html

jueves, abril 03, 2008

Ponche de frutilla

Quiero una fiesta, una fiesta con todo el mundo, con todo el mundo arriba de una micro de las nuevas por fuera, pero vieja por dentro.
En esa fiesta, en esa micro, me pondría al lado tuyo, para que esto no fuera una chacota.

Me despertaría a las ocho, me daría cuenta de que la fiesta es un sueño, de que las fiestas casi siempre son un sueño

Me daría cuenta de las verdades absolutas que se imponen, que se te imponen o se me imponen.

Prendería la televisión para ver como "defienden la vida" dos políticosabogadosintelectualesmediosfacistasfantasiosos prohibiendo metodos anticonceptivos, pero que jamás defendieron(defenderían) la vida en circunstancias más reales, pienso que muchos pensamos que deberían defender la calidad de vida en vez de meterse en las camas de los demás(*).

Luego me quede dormido pensando que me quede sin trabajo y soñe otra vez contigo en esa fiesta, brindando con ponche, me curé con ponche, me olvide de todo(menos de tí), me quede contigo, me curé con ponche por que no hay nada mejor que curarse, y mas todavía si es con
sabor a frutilla.

sábado, marzo 01, 2008

Re cuento

Resolvio el enigma que implicaba caminar solo por las calles, sólo a ciertas horas, sólo contigo vetida de gris.
Reviso las cuentas, los cuentos, las hojas llenas de manchas, los vasos vacios.
Espero los días, algunas horas de algunas tardes donde no pasaba mucho mas que cuarenta buses de colores verdes y blancos.
Intento escribir canciones o historias que nunca fueran muy melancólicas o muy desajustadas, porqueimaginateloquepodíanllegaradecirsivieranesaletra.
Escondio las palabras, las letras, los vicios, los escondio de todo quien quisiera conocerlo.
Encendio la radio, y despues la tele, se quedo mirando a Maura, a Kenita, a Juanita y a Pedrita.
Le bajo el miedo, luego le bajo la pena, luego la alegria y luego le toco a él.
Se encanto con los cines, las tardes de invierno, los viernes santos sin carne, el frío del otoño y los cafes cargados con cigarros fuertes que quemaban las gargantas que ya no nos importaban tanto
como antes, cuando la vida parecia otra cosa, cuando nos emocionabamos incluso con un patio lleno de lluvía, de barro, de ciruelas reventadas.
Se canso de los golpes, los gritos, los miedos, las horas, los horarios ajustados a una vida que no tiene un fin o un comienzo, de las puertas de los metros, de las caras angustiadas en las mañanas vacias, nubladas.
Y finalmente se quedo con los sueños, tus ojos, los gritos que lo despertaban en las mañanas, atrasadas, unas frases rebuscadas para explicar nada, para reirse durante horas, horas vacias, cansadas, mi amiga, horas cansadas.

miércoles, febrero 20, 2008

Polhammer en Una Belleza Nueva 4/7

El consumo y el miedo

www.lanacion.cl
Por PABLO LEZAMA
(www.ieco.clarin.com)
Marcas

"Son muchos los miedos que entran en nuestra vida, acompañados de los remedios de los que a menudo oímos hablar antes de que hayamos tenido tiempo de asustarnos de los males que esos remedios prometen solucionar", dice un párrafo del libro "Miedo líquido" (Paidós) del pensador y sociólogo Zygmunt Bauman. Una de las ideas interesantes que se puede inferir es que los consumidores o "el consumo" están motorizados por el miedo... "un miedo líquido (efímero)". A partir de esta idea, es fácil explicar el concepto de posicionamiento que utilizamos algunos planners (quienes desarrollamos estrategias de marcas) donde las marcas se paran sobre las necesidades, o mejor dicho sobre los "miedos encubiertos" de los consumidores. Cuando una marca habla de seducción, en realidad se está parando sobre "el miedo a la soledad". El éxito prometido por muchas marcas se inspira en "el miedo al fracaso" y las que prometen felicidad, en "el miedo a la angustia".

Dice Bauman: "La economía del consumo depende de la producción de los consumidores y de los consumidores que hay que producir para el consumo de productos contra el miedo , ellos tienen que estar atemorizados y asustados al tiempo que esperanzados de que los peligros que tanto temen puedan ser forzados a retirarse y que ellos sean capaces de obligarlos a tal cosa (con la ayuda de su bolsillo, claro está)" Un ejemplo práctico es el de las tarjetas de crédito paradas sobre "el miedo al futuro, a lo imprevisible"; mejor disfrutar hoy porque no se sabe lo que podrá pasar mañana.

miércoles, enero 02, 2008

El sueño del pibe guitarrista


Escena de Stranger than Fiction, con Harold (Will Ferrell) y Ana (Maggie Gyllenhaal)-Dirección: Marc Forster -País: USA- Año: 2006


En la película, Harold se disculpo por no querer tocar una canción, Ana se resigno a ir a la cocina, pero mientras abría la llave del lavaplatos escucho el leve sonido de la madera y las cuerdas.


Harold cerro los ojos y comenzo a rasgear levemente, a la vez que emitia un murmullo de su canción favorita. A medida que la letraavanzaba, Harold subía el volumen y la emoción de su voz y Ana se acercaba.


En el coro de la canción Harold, cantaba gritando, hasta que percibio a Ana sentada a su lado y bajo el volumen de la canción para dar paso a lasiguiente escena.